Músicos Que Han Tocado Conmigo

Esta vocación de hacer canciones y compartir el Evangelio a través de ellas no habría sido posible sin amigos.
Amigos con los que solemos discutir los arreglos por meses en los largos viajes de carretera durante las giras; y un sinnúmero de amigos que, sin ser músicos, han hecho posible con su cariño y generosidad que las canciones sigan sonando.   

Por limitaciones de espacio, acá nos limitaremos a dar una breve semblanza de los cómplices musicales que se lanzaron a servir en este ministerio sin tener más certeza de que Dios nos sostendría en el camino.  

  • El Viejo Marius

Mario Colmenares, guitarrista, pero sobre todo imaginador de posibilidades no evidentes, fue el primero que se sumó a la aventura de vivir de canciones.  Arrancó con la banda cuando todo lo que teníamos era un puñado de composiciones inusuales.  Amigo leal y bondadoso, pero sobre todo arriesgado (¡y lo peor era que no se daba cuenta de los riesgos en que nos metía! Fue en parte gracias a su incitación constante que me dediqué tiempo completo a escribir canciones) . 
Por años sirvió como el mánager de la banda, lo cual siempre nos pareció como tener de abogado a la Madre Teresa… Muy bueno (casi siempre).  Esposo de Susa y papá de Irene y Abril, está actualmente estudiando en California para dedicarse al ministerio.

  • Estebitan

Esteban Dávila trabajó en un banco. Parece un dato poco relevante, pero para nosotros fue tan llamativo que hasta le propusimos alguna vez que grabara un disco que se llamara así…  Nos pareció rarísimo porque es un tipo al que la música le brota por cada poro y más se tarda un instrumento en llegar a sus manos que en ser estrenado en el próximo concierto, frecuentemente al mismo tiempo que otro.  Nunca imaginaría uno verlo en una ventanilla bancaria.  Multiinstrumentista y productor excelente -pero mejor persona- se sumó al grupo en un viaje que hicimos a Ibagué en 2010.  Casado con Wen y papá de Vale y Dante. Vive en Denia, España. 

  • Checho

A Sergio Gordillo, conocedor de los secretos de la Bogotá profunda, le debemos un desayuno con “Garullas” en la plaza de Soacha, en un kiosko empapelado en el recuerdo perenne de Luis Carlos Galán.  Capaz de prácticamente todo, baterista, productor de audio, fotógrafo, ingeniero de sonido, conductor, humorista y payaso youtuber.  Cuando llegó a la banda en 2010 parecía muy serio, pero los años le pelaron el corazón y resultó ser el más sensible.  Siempre fue el encargado oficial de subirle el ánimo a Santi cuando este se ponía “circunstanfláutico”.  Casado con Vivi y papá de Anita y Gaby.  Vive en Barcelona, España.

  • Cris

Cristian Caballero nació en un pueblito de la costa colombiana llamado San Marcos Sucre.
A punta de verlo a él, leyendo siempre algún libro y reservando las palabras sólo para los pensamientos que las merecieran, llegamos a imaginar que San Marcos era una especie de monasterio silencioso que por causas ajenas a su voluntad había terminado en las sabanas del trópico y no en los Himalayas.  Grande fue el desengaño al enterarnos que en San Marcos también abundan las motocicletas y sale reguetón de cada negocio. 
Amigo fiel y andariego.  Ah, y de paso, uno de los mejores guitarristas de Colombia. Vive en Medellín y hace poco debutó como compositor con su álbum “Virtud Interior”, del que puedes escuchar una muestra aquí.

  • Tato

El maestro Eduardo Caicedo, más conocido como Tato, vive con Nata -su esposa-, un gato, peces ornamentales, tuerquitas de todos los calibres, destornilladores, láminas de madera, lupas, tarros de pegamento, acetatos viejos, cortametales y, en fin, la infinita cantidad de adminículos que necesita para su extraña y bella profesión: La Luthería (no confundir con “lotería”).  Es capaz de construir saxofones y hasta de fabricar extraños híbridos de flauta traversa con gaita Kogui. Multi-instrumentista especializado en vientos de todas las categorías, solía repartir su tiempo entre su taller en Medellín y una casa campesina a las orillas del río Boquía, Quindío.  En este momento viven en Nueva York.  

  • Gilmar Paublott

El maestro “Gil” (léase yil) es un tremendo bajista, productor y empresario musical barranquillero que llegó a nuestro ministerio una vez que invitamos a una gira al gran Luisfa (excelente cantautor colombiano) y, como siempre le digo, “tuvo la imprudencia” de llevar a sus músicos… Con la debida autorización de Luisfa, le pedí a Gil (yil) que nos acompañara, cosa que ha hecho con total excelencia y cariño desde abril de 2024, acompañándonos en extensos viajes por Perú, Chile, Argentina y Colombia.  Gil (yil!!!) está casado con una bella dama llamada Astrid y tienen una bebita llamada Zoe. 

  • Haider Calvo.

Cultor del folclor vallenato, improvisador de coplas, imitador de personajes curiosos e insigne acordeonero, el maestro Haider Calvo nos acompaña desde abril del 2024.  Al igual que Gil (Yil!!!!!! jajaja) llegó acompañando al maestro Luis Fabián, a quien pedí autorización para invitarlo a tocar acordeón en las giras que teníamos.  Fue así como nos acompañó inicialmente a Chile, Perú, Argentina y numerosas ciudades y pueblos colombianos.  Tipo buena gente y servicial, de quien nos consta que toca el acordeón como un acto de amor a Dios.  Casado con Adri y papá de una bebita llamada Aiana.  

  • Pipe Tutupá

Don Luis Felipe de Dávila y Saavedra… Mezcla de ermitaño urbano y cuentero paisa, es un intérprete, artista, luthier, pedagogo y gestor cultural de la ciudad de Armenia, en el centro de Colombia.  Es fundador y director de la fundación Tutupá, la cual busca servir a niños y jóvenes en riesgo a través de la enseñanza y el disfrute de la percusión.  Junto a su equipo hacen un trabajo hermoso y sacrificial.  Pipe está casado con Sandrita y es papá de Salo y de Toto. Nos acompaña en el ministerio desde 2022.

  • Dieguito Bejarano

Hombre orquesta, capaz de tocar al mismo tiempo la zampoña, el bajo y el bombo; y además uno de los mejores guitarristas flamencos de América Latina.  Santi se enorgullece de decir que aportó su grano de arena al surgimiento de semejante talento tan asombroso… La historia es más o menos que cuando Santi trabajaba como director de alabanza de la iglesia de La Colina, en Bogotá, un día se le acercó un señor a decirle que creía que su hijo -un chiquillo de unos 9 años, más serio que un folio de contabilidad- tenía “algún talento musical”. 
A raíz de eso, Santi lo invitó a participar en el grupo de alabanza y al poco tiempo ya podía decir “he creado un monstruo”… Dieguito había aprendido a tocar con rapidez pasmosa todos los instrumentos disponibles en la iglesia.  Con el paso del tiempo dejó atrás la seriedad y además de buen músico se volvió chistoso.  Casado con la bella Sofi, viajero empedernido y amante de la Palabra de Dios, vive en Bogotá.


Nos han acompañado muchos otros amigos queridos:
Nata Serna, Juanpa Guzmán, Leo Ceballos, el Viejo Panki, Ani Pinheiro, Keren Armir, Saulito Sánchez, el Pato Colmenares, Osquitar Pachón, Andrés González, Aleja Rodríguez y María Agustina.

Todos ellos son parte de esta familia. 

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